El grupo se adentra en el Estanque Reverso. Allí, ven escenas pasadas: la primera vez que Kana aprendió a flotar, la despedida silenciosa de Tobi a su abuelo, las luchas internas de Mei cuando asumió el liderazgo, la transformación de Yari cuando fue encerrada. Pero algo está mal. Las escenas comienzan a mezclarse, a mostrar futuros posibles y versiones alternativas.
Mei ve a Tobi traicionándolos. Tobi ve a Kana desvanecerse como si nunca hubiera existido. Reiga ve una guerra interminable con Narakai como líder.
Kana se lanza al agua, conectando su espíritu con el estanque. Gracias a su pureza emocional, logra estabilizar las memorias del agua, recordándole quiénes son. Los demás la siguen y sellan el Estanque Reverso con un canto de reconocimiento.