Ir al contenido

PROYECTO KOI

057. La Canción Que No Quiere Dormir

El Estanque Roto permanece en silencio, pero la melodía escuchada por Kana, Hikari y los demás koi sigue resonando dentro de ellos. No es un recuerdo, ni una visión… es una presencia viva, una melodía incompleta que rechaza el olvido.

Esa noche, mientras descansan en los márgenes del estanque, Kana empieza a murmurar fragmentos del canto sin darse cuenta. Su voz suena distinta: más profunda, casi antigua. Cuando Mei intenta intervenir, Kana se gira lentamente. Sus ojos reflejan ondas inversas, y por un momento, su escama transparente proyecta imágenes de un Harumizu que nunca existió: un mundo perfecto, simétrico, sin caos… y sin libre canto.

Tobi, que había permanecido al margen, da un paso adelante. Con esfuerzo, entona una nota disonante: la suya, fragmentada, rota por lo ocurrido en los primeros episodios. Y es precisamente esa imperfección lo que rompe la conexión momentánea de Kana con la melodía.

—“Lo perfecto no canta,” dice Tobi. “Solo repite.”

Kana vuelve en sí. Con ojos llorosos, admite que la canción no duerme porque aún hay quienes la recuerdan sin querer. Y que dentro de ella… ya está echando raíces.

Mei propone un nuevo rumbo: buscar a los koi que sobrevivieron a los tiempos de los Armonistas, si es que alguno sigue vivo. Tal vez ellos puedan ayudar a comprender cómo resistieron al canto dominante sin perderse en él.

Hikari acepta. Pero en lo más profundo de su alma, algo le dice que la melodía ya ha despertado… y que no se detendrá hasta encontrar un canal por el cual fluir completa.

En el Estanque Roto, el agua vuelve a moverse levemente. No como una corriente… sino como un latido.

La canción que no quiere dormir ya está empezando a cantar por sí sola.


Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mardeluces
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.