Sinopsis: Llega a un estanque seco donde conoce a Mira, una koi onírica que le habla en sueños.
Momento clave: Mira le habla sobre los Siete Guardianes del Agua.
Desarrollo: Hikari toma la decisión de embarcarse en una misión más grande.
Tras dejar atrás su hogar, Hikari llega a un paraje desolado: un estanque sin agua, agrietado y cubierto de hojas marchitas. Allí encuentra a Mira, la koi oscura de ojos dorados, inmóvil sobre la piedra seca. Aunque al principio parece inerte, Mira habla sin mover la boca: su voz resuena dentro de la mente de Hikari, como un eco antiguo. Mira le explica que este era uno de los antiguos Estanques Sagrados, ahora vaciado por una fuerza llamada Fukai, una oscuridad nacida del olvido.
Mira revela que ella no está viva en el sentido tradicional. Es un reflejo espiritual atrapado entre mundos, conectada al agua solo a través del sueño. Fue guardiana de este estanque y aún guarda fragmentos de memoria del equilibrio perdido. En sus visiones ha visto a Hikari antes, rodeada de luz, en épocas distintas… y sabe que su aparición es una señal.
Juntas exploran las ruinas. Hikari encuentra una piedra tallada con inscripciones antiguas que hablan de los Siete Guardianes del Agua, espíritus koi elegidos por Suijin, el dios del agua, para mantener el flujo del alma en los estanques del mundo espiritual. Uno de ellos, según Mira, ha despertado en un estanque volcánico cercano. Es peligroso, pero necesario.
Al anochecer, Mira se desvanece lentamente en el aire seco, prometiendo encontrarse con Hikari de nuevo, “donde el agua aún recuerde”. Sola, con la piedra sagrada atada con algas a su cuerpo, Hikari nada hacia su próxima prueba.
El episodio concluye con una sombra observándola desde el fondo del canal: unos ojos rojos se abren entre raíces oscuras.