La temporada inicia con una calma engañosa. Hikaru nada entre las aguas renovadas del Estanque Aurora, reflexionando sobre los sacrificios pasados. Sin embargo, mientras explora una zona poco conocida, descubre un extraño loto blanco que no emite luz… sino una sombra delicada. Al tocarlo, un escalofrío recorre su cuerpo, y tiene una visión: un estanque sin reflejo, rodeado por una luna cuarteada.
De vuelta en el pueblo koi, Sui escucha rumores de que otros lotos similares están surgiendo en regiones lejanas. Hana, la curandera, alerta a todos sobre la leyenda del “Loto Espejado”, un presagio de fragmentación espiritual. Al finalizar el episodio, se convoca a un concilio entre las especies acuáticas, mientras en lo más profundo del abismo, los ojos de Shiroha se abren por primera vez en mil años.