El episodio abre con el grupo reunido en el Santuario del Loto Sumergido, intentando descifrar el fragmento del mapa antiguo. Lo extienden sobre una piedra húmeda, pero las marcas no tienen sentido: líneas cruzadas, formas abstractas y puntos sin relación aparente. Es entonces cuando Shoma, quien había permanecido en silencio, sugiere:
“Tal vez… no estamos viendo el mapa de la manera correcta.”
Guiado por una corazonada, Shoma hunde el mapa en el agua, y las líneas comienzan a moverse. Mei se inclina y ve el reflejo del mapa desde abajo: todo se invierte, y de pronto, los símbolos forman un sendero en espiral que atraviesa zonas conocidas… y luego otras que sólo existen en sueños.
El sendero señala un punto inicial: el Estanque de la Luna Rota, un lugar que según las historias, desapareció siglos atrás. Deciden viajar hasta allí. El trayecto está lleno de señales distorsionadas: flores que crecen del agua hacia abajo, peces que nadan en círculos sin fin, y cantos que se repiten al revés.
Cuando llegan al Estanque de la Luna Rota, lo encuentran oculto bajo una capa de niebla espesa. Su superficie está completamente quieta, como un espejo sin fondo. Mei se aproxima y ve su reflejo… pero su reflejo parpadea, y le sonríe antes de desaparecer.
La voz del Corazón vuelve a sonar en sus mentes:
“Todo lo que fue olvidado… ahora recuerda.”
El episodio termina con Mei decidida a cruzar el estanque para descubrir la primera puerta hacia el Corazón del Agua, mientras los demás koi observan con temor y esperanza.