El episodio inicia con una escena nocturna serena en los estanques, con estrellas reflejadas como luces titilantes. Mei duerme sobre una hoja de loto, rodeada de silencio… hasta que un latido grave retumba, no en el aire, sino en el agua misma. Se despierta bruscamente, jadeando. Es la tercera noche consecutiva que lo oye.
Al amanecer, Mei se encuentra con Tobi, quien también tuvo sueños parecidos. Se suman Nari y Kana, ambos inquietos por el mismo sonido. En el centro del Gran Estanque, el agua se ha vuelto más cálida… y de vez en cuando emite vibraciones suaves, como si algo respirara en lo profundo.
El grupo decide visitar a los Sabios de la Corriente, un trío de koi ancianos que habitan una cueva sumergida. Allí, uno de ellos les habla de una leyenda olvidada:
“Cuando el Corazón del Agua despierte, los reflejos ya no serán seguros. Y los koi deberán descender a donde ni la luz se atreve a tocar.”
Los Sabios muestran un antiguo fragmento de mapa sellado por un nudo de algas. Mei lo toca, y el latido se intensifica. Al abrirlo, revela una ruta nunca antes vista: el camino al Corazón del Agua, una fuente que pulsa con la vida misma.
El episodio termina con el grupo observando el mapa flotante bajo la luz de la luna, mientras el agua a su alrededor comienza a brillar tenuemente al ritmo de un corazón que despierta.