[Inicio – El ventanal nuevo]
Un día, Stormy Cloud y Sad Rain descubren un gran ventanal que no estaba allí antes en el segundo piso de la guardería.
Da al bosque… pero no refleja el paisaje real.
En su cristal se ve algo más.
Al mirar a través de él, cada niño ve una versión futura de sí mismo.
Y ninguno de esos futuros es feliz.
[Primeras visiones – Ecos del mañana]
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Rocío se ve en una oficina gris, con la mirada vacía, escribiendo documentos sin sentido.
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Pedro se ve viviendo solo, comiendo de una lata, sin pronunciar una palabra.
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Julián… no se ve. Solo ve una lápida con su nombre.
Los niños se alejan del ventanal asustados.
Luna, la perrita, ladra y se niega a acercarse.
[Reacción del grupo]
Fuzzy Forest propone cubrir el ventanal.
Windy Hurricane cree que hay que analizarlo antes de actuar.
Sunny Smiles se acerca al cristal.
Lo mira durante varios segundos… y ríe.
Sunny (calmada):
“Yo ya viví mi peor futuro.
Lo destruí con mis propias manos.
Así que ahora… lo que venga es mío, no de este cristal.”
[El dilema]
Los niños están divididos:
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Algunos quieren volver a mirar, convencidos de que pueden evitar lo que ven.
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Otros tienen miedo de quedar atrapados en ese destino.
Stormy Cloud plantea una reflexión:
“¿Y si el ventanal no muestra el futuro… sino lo que más tememos de él?”
Iris realiza pruebas y descubre que si un niño mira el cristal acompañado, la visión cambia ligeramente:
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Rocío, con Sad Rain a su lado, se ve pintando en una pared.
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Julián, con Fuzzy, se ve caminando en un campo… con sombra.
[Clímax – La decisión]
El grupo se reúne una noche.
Cada uno coloca su mano sobre el cristal y pronuncia lo que sí quieren para su futuro.
“Quiero reír sin miedo.”
“Quiero tener amigos para siempre.”
“Quiero que nadie me haga sentir invisible otra vez.”
El cristal empieza a agrietarse…
pero no se rompe.
En su reflejo aparece por última vez una figura encapuchada, con la misma sonrisa de Mabel, antes de desvanecerse.
[Epílogo – Nueva función del ventanal]
En lugar de taparlo, el grupo convierte el ventanal en un mural colaborativo.
Cada semana, los niños dibujan allí su propio futuro inventado:
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Veterinarios de dragones.
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Astronautas que salvan estrellas tristes.
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Panaderos de nubes.
Encima del marco, pintan una frase:
“Si el mañana da miedo, lo coloreamos juntos.”
🕯️ Ending – “Luz donde hubo sombra”
(El ventanal, antes frío y oscuro, ahora brilla con dibujos de acuarela. En un rincón, un reflejo tenue de Elisse sonríe brevemente y desaparece.)