La temporada se abre con una calma aparente. Hanari y Aoi visitan el Estanque de los Nenúfares Brillantes, donde los lotos danzan con la energía restaurada. Pero Aoi tiene visiones al mirar su reflejo: fragmentos de recuerdos que no vivió.
Mientras tanto, una grieta luminosa aparece en el fondo del Estanque Profundo. De ella surge un nuevo personaje: Mizuto, un koi de escamas cristalinas, confundido y silencioso. Dice haber soñado con Aoi sin conocerlo.
La tensión crece cuando Mizuto afirma que alguien —o algo— lo envió desde un “estanque que no debería existir”. Aoi, movido por sus palabras y la sensación de vacío que dejó Shigure, decide ayudarlo, aunque Hanari desconfía.