[Inicio – Aula de lectura, media mañana]
Durante una lectura tranquila, el altavoz del techo, normalmente usado para alarmas o avisos, se enciende solo.
La voz que suena es suave, infantil… pero no pertenece a ninguno de los niños:
Altavoz (voz distorsionada):
“No digas que estoy solo… si tú también me dejaste atrás.”
El aula queda en silencio.
Sad Rain apaga el sistema desde la central.
Pero veinte minutos después, en el comedor, vuelve a sonar:
“No soy eco. Soy resto.
¿Por qué me siguen llamando silencio?”
[El grupo investiga – Voces sin origen]
Stormy Cloud y Windy Hurricane revisan las grabadoras.
No hay archivos, ni señales externas.
Iris, mientras tanto, anota cada frase que aparece.
Nota que todas tienen en común un sentimiento: abandono.
Pedro, al escuchar una de las frases (“Nadie vino, aunque grité toda la noche”), se pone a llorar sin saber por qué.
[Descubrimiento – El emisor oculto]
Windy descubre un pequeño dispositivo detrás de un armario en el aula 3.
No es parte del sistema oficial.
Es antiguo, hecho a mano, y tiene una inscripción tallada con uñas:
“Voz de los que no saben gritar.”
Fuzzy Forest encuentra otros dos aparatos similares: uno en el sótano y otro dentro del piano.
Los desconectan… pero las voces no paran.
[Noche – La grabación imposible]
Sunny Smiles se queda sola en la sala de arte.
Las luces parpadean.
El altavoz cruje y emite una última frase:
Altavoz (voz grave, inquietante):
“Ella no puede oírte. Yo soy su nueva voz.”
La cámara de vigilancia capta algo estremecedor:
Sunny abre la boca lentamente…
y la voz suena por el altavoz al mismo tiempo que se mueve su mandíbula.
No dice nada con sus cuerdas vocales.
Pero la voz viene desde dentro de ella.
[Clímax – La purga de voces]
El grupo se reúne esa madrugada.
Iris organiza un ejercicio con los niños: cada uno grabará una frase que desearía haber oído cuando tenía miedo.
Ejemplos:
-
“Estoy contigo.”
-
“No es tu culpa.”
-
“Puedo esperar hasta que hables.”
-
“No necesitas ser fuerte todo el tiempo.”
Estas grabaciones se reproducen en los altavoces.
Las voces invasoras se diluyen entre ellas.
Finalmente… desaparecen.
[Epílogo – La nueva voz]
Al día siguiente, un cartel aparece en la entrada:
“Ahora, cuando los altavoces hablen… serán nuestras propias palabras.”
En una escena final, Sunny Smiles se observa en un espejo.
Coloca una mano sobre su garganta.
Sunny (susurrando, por primera vez con su voz real):
“Yo también quiero volver a hablar con mi voz.”
🕯️ Ending – “Luz donde hubo sombra”
*(Se ven altavoces en distintos rincones. Emiten frases dulces y reconfortantes, todas dichas por los niños y el grupo. En la última escena, Sunny deja una grabación propia: “Elisse, esto es para ti…”) *