[Inicio – Exterior, bosque espeso, varios días después]
El bosque ya no es solo un refugio: es un hogar para la oscuridad. Charlotte —ya transformada en Sunny Smiles— camina entre la maleza, ensangrentada, la sonrisa cosida marcada en su rostro. Sus ojos reflejan una calma perturbadora.
A su espalda, una mochila con herramientas, cuadernos… y los restos quemados del dibujo de Elisse.
Sunny Smiles (voz interior):
“Si nadie más los protege… entonces lo haré yo.”
Llega a una vieja cabaña abandonada, oculta entre los árboles. Puertas rotas, muebles cubiertos de polvo. Charlotte la examina, limpia una mesa, enciende una vela.
Sunny Smiles:
“Aquí… empezará todo.”
[Flashback – Escuela primaria, años atrás]
Un grupo de niños juega en el patio: Charlotte, Kai, Mia, Noah y Riley.
Ríen, juegan al escondite. Elisse, pequeña y tambaleante, intenta seguirles el paso.
Kai (riendo):
“¡Charlotte, tu hermanita te sigue hasta cuando te escondes!”
Charlotte (abrazando a Elisse):
“Es mi sombra feliz. Y ustedes… ustedes son mi luz.”
Riley (serio):
“Entonces prometamos… que nunca nos alejaremos. Ni aunque el mundo se rompa.”
Todos se toman de las manos, formando un círculo.
[Presente – Cabaña, noche]
Sunny Smiles observa una fotografía vieja. La coloca en la pared de la cabaña. Está manchada de barro, pero aún se distingue: los cinco amigos abrazados, con Elisse en medio.
Sunny Smiles (voz baja):
“Es hora de volverlos a reunir…”
[Ciudad – Casa de Kai (futuro Stormy Cloud)]
Kai, de 17 años, vive con sus padres alcohólicos. El ambiente es frío, triste. En su habitación, suena música instrumental mientras él garabatea planos de armas caseras y trampas.
Recibe un mensaje extraño en su ordenador:
“El sol murió, pero tú fuiste lluvia. Ven al bosque. Charlotte necesita nubes.”
Kai se queda en silencio. Se levanta y mira su ventana. Por un instante, una ráfaga de viento. Una figura femenina con una sonrisa cosida desaparece entre los árboles.
Kai (serio):
“Sabía que no estabas muerta…”
[Ciudad – Casa de Mia (futura Fuzzy Forest)]
Mia, de 17 años, vive sola con su abuela enferma. Pasa los días entre plantas y libros de botánica. Siempre calmada. Un día, encuentra una flor desconocida en su jardín: una margarita negra.
Pegado a ella, un papel:
“Ella floreció en tu calma. El bosque la extraña. Vuelve a casa.”
Mia cierra los ojos, abraza el papel.
Mia (voz serena):
“Charlotte… vuelvo por ti.”
[Final – Cabaña, noche cerrada]
Sunny Smiles está sentada frente a la chimenea encendida. Siente pasos acercándose. Sale. En la penumbra, Kai y Mia aparecen al mismo tiempo, por distintos lados del bosque. Se miran.
Kai:
“Así que… es verdad.”
Mia:
“No pensé que serías tú quien nos llamara, Charlie.”
Sunny los observa. Su sonrisa cosida no cambia, pero sus ojos brillan de emoción contenida.
Sunny Smiles:
“Estoy construyendo un refugio… para que ningún niño vuelva a ser silenciado.”
Kai:
“¿Y qué necesitas de nosotros?”
Sunny da un paso al frente. El fuego ilumina su rostro marcado.
Sunny Smiles:
“Que me ayuden a quemar todo lo que esté podrido.”
🕯️ Ending – “El eco de los que callan”
(Vemos a los tres limpiando la cabaña, colgando dibujos de Elisse, afilando herramientas. La familia ha comenzado a reunirse.)