
181. Las Mareas del Recuerdo
Con cinco perlas emocionales reunidas, Aoi y sus compañeros llegan a la región costera de Kaiyo-no-Mizu, un santuario flotante donde el agua salada y dulce se encuentran. En este lugar

Con cinco perlas emocionales reunidas, Aoi y sus compañeros llegan a la región costera de Kaiyo-no-Mizu, un santuario flotante donde el agua salada y dulce se encuentran. En este lugar

Tras el encuentro en Kaiyo-no-Mizu, el grupo de Aoi se adentra en una zona de aguas silentes conocida como Suikyou, el Estanque del Silencio, donde las emociones se desvanecen y

El viaje de Aoi y sus amigos los lleva al enigmático Reefu Kurai, el Arrecife Oscuro, una estructura de coral negro cuyas espinas parecen absorber la luz. Se dice que

La calma posterior a su travesía por el Arrecife Oscuro se disipa rápidamente cuando el grupo llega a las Fosas de Irogami, una grieta submarina infinita donde la luz se

La sombra que cubre el océano revela su fuente: Kurozumi, una colosal y ancestral criatura de tinta, que fue sellada hace siglos por los primeros Guardianes del Brillo. Su cuerpo

Namika despierta de un profundo sueño con una sensación extraña en su corazón. Ha soñado con un estanque envuelto en niebla, con luces danzantes que susurran su nombre. Sin embargo,

Namika, cada vez más inquieta por las visiones del estanque oculto, decide hablar con Midori, una koi ermitaña que vive en las aguas frías del Bosque Sumergido. Midori es conocida

Tras la aparición de su reflejo con ojos ajenos, Namika queda profundamente perturbada. Aun así, decide no hablar con nadie del fenómeno, temiendo que sea una alucinación provocada por su

Namika se estremece al oír a su reflejo hablar. La imagen en el espejo de agua ya no imita sus gestos, sino que actúa por voluntad propia. Tiene una voz









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