Ir al contenido

PROYECTO KOI

206. El Jardín de los Corales Errantes

Después de escapar del silencioso remolino, los koi emergen en un estanque de colores vivos y movimiento constante: el Jardín de los Corales Errantes, una región donde la flora acuática crece y se desplaza a voluntad, formando laberintos vivos que cambian de forma al compás del alma de quienes lo cruzan.

Este lugar, a diferencia del anterior, es un estallido de vida: corales cantarines, algas danzantes y flores luminosas que parecen leer las emociones. Pero hay una condición: el jardín solo abre su centro a aquellos que avanzan sin perderse a sí mismos.

Al adentrarse, Namika, Reiga, Mei y Tobi se enfrentan a visiones alegres: los sueños que alguna vez anhelaron.

  • Namika se encuentra rodeada de versiones de su infancia, felices, sin tragedias. Ve a su familia completa, a un Koi-sempai vivo, y siente la tentación de quedarse.
    Pero se detiene. “Esto no es real. Y lo que viví, me hizo más fuerte.” Con firmeza, sigue adelante.

  • Reiga es recibida como heroína de un reino marino. Las masas la aclaman, la veneran, le entregan coronas de perlas. Pero el vacío en sus ojos revela su duda: ¿es liderazgo o adoración lo que quiere? Al ver a Mei a lo lejos, decide seguirla. Prefiere ser una amiga fiel que una reina solitaria.

  • Mei, en cambio, se ve en una biblioteca infinita de conocimientos. Por un momento duda: podría quedarse allí aprendiendo por siempre. Pero entonces recuerda a Namika, y su promesa de proteger el estanque.
    “¿De qué sirve el saber si no se comparte?” rompe la ilusión y avanza.

  • Tobi no ve ilusiones. El jardín no canta para él. Pero siente una atracción misteriosa hacia el corazón del laberinto.

Al reencontrarse, los cuatro llegan al centro del jardín, donde florece el legendario Coral de las Mareas Internas, una planta que revela los deseos dormidos del alma.

Allí, al tocarlo, cada uno ve el mismo reflejo: un estanque envuelto en sombras… y una figura con ojos como abismos, esperándolos.

Una voz antigua, de coral y agua, les susurra:

“La luz que buscan… está más cerca de lo que creen. Pero no brilla sola.”

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mardeluces
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.