Ir al contenido

SONRISA ROTA

040: Juegos Que No Inventamos

[Inicio – Foto de grupo]

Es día de actividades al aire libre.
Stormy Cloud toma una foto grupal para el tablón.
Todos ríen. Los niños posan con carteles y coronas hechas a mano.
Al revelar la foto, notan algo inquietante:

Faltaba uno.

Julián, un niño nuevo de 7 años, aparece en la imagen…
pero su espacio está vacío.
Solo hay césped donde debería estar su cuerpo.


[Otras señales]

  • En los espejos, Julián no tiene reflejo.

  • Cuando juega con los demás, su sombra nunca aparece.

  • En dibujos hechos por sus compañeros, ninguno lo incluye, aunque estuvo presente.

Fuzzy Forest intenta hablar con él.
Julián solo responde con calma:

Julián:
“No pasa nada. Estoy acostumbrado a que no me vean.”


[Investigación – El olvido como maldición]

Iris indaga y encuentra un patrón:
Julián fue víctima de abandono prolongado y negligencia emocional.
Nunca fue maltratado físicamente… pero nunca lo abrazaron, ni lo miraron a los ojos, ni lo llamaron por su nombre.

“Fui criado como si no fuera una persona,
sino una presencia leve, como polvo.”

Ese dolor no gritó.
Se apagó.
Y con el tiempo… empezó a borrarse.


[Clímax – La última memoria]

Una noche, Julián desaparece por completo.

Solo queda su cama intacta, su taza sin tocar, su cuaderno sin dibujos.

Windy Hurricane lanza una idea desesperada:

“Si no dejamos que se borre, si lo nombramos todos a la vez, si escribimos sobre él…
quizás podamos traerlo de vuelta.”

Así nace el “Ritual del Recuerdo”:

  • Cada niño escribe algo sobre Julián: una risa, una palabra que dijo, un gesto.

  • Sad Rain dibuja su silueta.

  • Sunny Smiles se sienta frente al espejo más grande y, con su sonrisa cosida, pronuncia:

Sunny (en voz baja):
“Julián, yo te vi.
Y eso ya no se puede borrar.”

La silueta en el espejo comienza a tomar forma.
Primero los ojos.
Luego las manos.
Luego la sombra.


[Epílogo – La pizarra del reflejo]

Instalan un nuevo espejo en el aula de arte.
Encima, colocan un letrero:

“Para vernos, tenemos que existir en otros.”

Julián aparece reflejado junto a sus amigos.

Y sonríe.

Por primera vez, tiene sombra.
Y alguien la pisa jugando sin querer.

Él ríe.
No se queja.


🕯️ Ending – “Luz donde hubo sombra”

(La cámara enfoca una hoja colgada en la puerta de la clase. En ella, hay huellas de manos en témpera y el nombre “Julián” escrito por varios niños, con distintas letras y colores. Nunca vuelve a desaparecer.)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Mardeluces
Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.